El sistema locomotor está conformado por huesos, articulaciones, músculos, tendones y ligamentos, estructuras encargadas de brindar soporte, estabilidad y movimiento al organismo. Este sistema trabaja de manera coordinada para permitir el desplazamiento, mantener la postura corporal y proteger órganos internos. El componente óseo constituye el armazón estructural del cuerpo, mientras que los músculos generan movimiento mediante contracción. Las articulaciones permiten la unión y movilidad entre los huesos, y los tendones y ligamentos proporcionan fijación y estabilidad mecánica.