La piel es el órgano más grande del sistema tegumentario de la zarigüeya, proporcionando protección contra el ambiente, regulación térmica y funciones sensoriales esenciales para su supervivencia.
La piel de la zarigüeya presenta una estructura adaptada para su estilo de vida nocturno y arbóreo, con capas dérmicas especializadas que permiten tanto protección como flexibilidad necesaria para sus movimientos.
Estructura cutánea normal.
Epidermis y dermis sanas.
Folículos pilosos normales.
Glándulas sebáceas normales.
Vasos sanguíneos cutáneos.
Terminaciones nerviosas.
Estructura general de la piel.
Dermatitis aguda.
Eczema crónico.
Desgaste ungueal y digital de los miembros anteriores
Ano con presencia de materia orgánica
Tumor cutáneo benigno.
Tumor cutáneo maligno.
Úlcera cutánea.
Se observa herida perforante a nivel de la epidermis en la región frontal del cráneo.
Presencia de laceraciones profundas de bordes irregulares en la región nasal que comprometen la epidermis y dermis